Caja Madrid ha lanzado la mayor campaña de publicidad de un producto de los últimos tiempos: su estarategia abarca los soportes tradicionales (prensa, televisión y radio), y también los móviles, internet y los 'soportes exteriores interactivos'.
Sobre las marquesinas se han colocado unas pantallas de plasma en las que se activa un vídeo cada vez que un viandante se acerca. Inmediatamente, un archivo llega por 'Bluetooth' al móvil. Sólo hay que aceptar y la canción del anuncio estará disponible en cualquier lugar y momento, la misma que suena en el vídeo que se muestra.
"Cuando una persona pasa por delante, un sensor detecta a la persona y el móvil", explica Luciana Borges, directora de Comunicación de Shackleton. "La gente lo va a descargar, aunque sólo sea para ver si funciona", asegura.
Esta estrategia publicitaria 'de 360º' (al abarcar todos los soportes) sienta un importante precedente en su asalto digital a los exteriores, en los que el público está acostumbrado a encontrar poco más que pósters. En cuanto al contenido de los anuncios, la entidad financiera vuelve a confiar en el buen humor, una estrategia impensable para un banco unos años atrás.
Hay opiniones de todo tipo, hay quien piensa que es una estrategia demasiado invasiva, otros que se ceban con el despilfarro que supone y algunos ven en esta campaña un quiebro a la saturación publicitaria.
Spot1 Caja Madrid
Spot2 Caja Madrid
martes, 19 de febrero de 2008
Publicidad de 360º
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Jordi Pujol Soler
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Etiquetas: comunicación, Publicidad, teléfono móvil, tendencias
martes, 15 de enero de 2008
Publicidad en el móvil: ¿más de lo mismo?
La publicidad en los teléfonos móviles se presenta como una alternativa a la saturación en los medios tradicionales por muchas razones. Está claro que hay mercado: se calcula que hay 49,58 millones de lineas telefónicas activas. El soporte está activo 10 horas al día, con unas posibilidades audiovisuales en constante crecimiento que ofrecen bastantes posibilidades a los creativos, y además, el mensaje se puede personalizar. Tiene buena pinta, pero puede acabar igual que los buzones de correo electrónico: ¡saturados!
Quizá este soporte nos haga reflexionar y darnos cuenta que el consumidor se defiende del exceso de mensajes cortando por lo sano, por tanto, se debería contar con su beneplácito. También es la ocasión de dejar de tratar a los usuarios como si únicamente fueran impulso-instinto. Con el sistema de contínua estimulación a base de ofrecer contraprestaciones, quizá ganamos a corto plazo, pero quemamos la relación con el potencial cliente.
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Jordi Pujol Soler
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Etiquetas: comunicación, ética, ocio, Publicidad, teléfono móvil